5 de marzo de 2017

Juegos de mesa: Tranvía



Hoy voy con uno de los juegos de mesa para dos más recomendado. Hace unos años encontrar un juego de mesa para dos era muy difícil, por suerte las empresas de juegos se han dado cuenta de ese nicho de mercado y lo andan explotando con algunos buenos juegos.




En este juego seremos empresarios de la ciudad de Hamburgo que hemos decidió invertir en las comunicaciones de la ciudad construyendo una red de tranvías.



Empezamos desplegando en columna, en el centro de la mesa, las cuatro cartas de estación central. Colocaremos el mazo de cartas de tranvía colocadas de menos a mayor y delante desplegaremos tres de las cartas. Uno de los jugadores se hace cargo del blog de notas. Y luego el mazo con las cartas de estación. Estas cartas pueden ser usadas de tres maneras distintas: en el reverso es dinero, en el anverso superior estaciones (con su número y su valor) y en el anverso inferior son pasajeros. El primer jugador coge 12 cartas de estación por el reverso y 6 por el anverso, y el segundo coge 15 por el reverso y 6 por el anverso. Las cartas por el reverso formarán una pila de dinero y las del anverso las tendrán el jugador en la mano. Entre las cartas de estación estarán las cartas de conductor, son una especie de comodín que servirán como pasajero o estación de cualquier color.




En su turno,  cada jugador, con las cartas de su mano puede hacer una de las siguientes acciones por este orden:



1.-  Poner una o dos cartas de estación como pasajero en una de las estaciones centrales, y para ello debe coincidir el color de la carta con la de estación central. Acción obligatoria.

2.- Colocar frente al jugador tantas estaciones como se deseen. Para ello primero se coloca una carta de un color, todas las demás se colocan en columna del mismo color y en orden ascendente (no se puede repetir el mismo número ni cambiar el orden), formando una línea de estaciones. Acción opcional.

3.- Compra un tranvía. Cada línea de estaciones debe tener un tranvía para que funcionen, para ello se compra un tranvía de uno de los tres disponibles fuera del mazo. Una vez que se haya comprado todos los tranvías que el jugador quiera o pueda, deberá reponerlos con los del mazo. Los primeros tranvías, movidos a caballo, son mas baratos, pero dan un multiplicador menos. Esta es una acción opcional.

4.- Descartarse las cartas de la mano que no se deseen, dándoles la vuelta y bajándolas a la pila de dinero. Ese dinero es para comprar tranvías. Acción opcional.

5.- Rellenar la mano hasta que haya un total de 6 cartas. Acción obligatoria.



Cuando se coloca un cuarto pasajero en una de las estaciones centrales, se completa un viaje. Cada jugador suma los valores de cada una de las estaciones de su línea de estaciones del color de la estación central y lo multiplica por el multiplicador del tranvía. Los puntos se escriben en el blog de notas. También, cada jugador dispone de un viaje extra, que consiste en que si un jugador tiene una línea con ocho o más estaciones, solo ese jugador podrá apuntarse los puntos que genera esa línea.



El juego acaba cuando se completan diez viajes. Ambos jugadores suman los puntos de cada uno de los viajes (más el viaje extra si lo consiguieron). Quién más puntos tenga será el ganador.



El juego es muy sencillo y rápido, en poco más de media hora se termina, y tras varias partidas, reconozco que es un juego divertido. Las cartas tienen una buena calidad y cada una tiene dibujos de la ciudad de Hamburgo en el pasado. En este juego hay que replantearse la estrategia constantemente viendo los movimientos del rival, adaptándose a los golpes de suerte; porque el azar es muy importante, con solo 6 cartas en la mano, puedes tener una racha de malas cartas que te destrocen el juego entero, o viceversa, tener una racha buena al principio y no dar oportunidad al rival (doy fe de ambas situaciones).

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